El carro se separa en sus tres módulos. El de arriba se abre sobre el ordenador de campo, con los flujos de adquisición ya activos.
El compartimento de la batería se abre abajo; los cajones deslizan sobre la cámara de 101 megapíxeles y los escáneres de luz estructurada.
Todo se cierra en un carro compacto: cinco minutos desde el coche aparcado hasta el primer escaneo.
Gira sobre sí mismo y cruza una sala llena como cualquier carro de museo.




