Una de las empresas más difíciles para los Artmen: un crucifijo de 6 metros de altura. Este 3D se reproducirá en miniaturas de 20 cm.
Sobre el altar del santuario de Santa Rita en Milán se alza un crucifijo imponente. Jesús en la cruz abraza a sus fieles desde lo alto: es una estatua de bronce de 6 metros de mediados del siglo XX.
En esta ocasión recibe con los brazos abiertos a los Artmen, en uno de los escaneos más difíciles que han realizado hasta ahora. La altura, el espacio limitado y el tiempo son algunos de los puntos críticos que tuvieron que tener en cuenta.
Una plataforma elevadora, cruzando la nave de la iglesia hasta el altar, permitió a los Artmen alcanzar la distancia adecuada de la obra maestra para trabajar en las zonas más elevadas. Así, a 6 metros del suelo y a pocos centímetros del rostro de la estatua, uno de los profesionales realizó los escaneos 3D de la colosal escultura, mientras el otro Artman lo asistía comprobando con seguridad que todas las zonas del crucifijo quedaran captadas por el escáner. Un trabajo complejo y de precisión, porque no se puede pasar por alto ningún detalle al crear la huella digital de una obra de arte.
Girando alrededor de la estatua de bronce, tanto a la altura de los ojos como en los niveles alcanzables con la plataforma, los Artmen pudieron realizar un escaneo preciso y completo de todo el crucifijo.
De aquí se creará la huella digital 3D de la obra y su correspondiente UVI (Imagen Virtual Única), notarizada en blockchain.
A partir de este modelo, el crucifijo se imprimirá en reproducciones de 20 cm, para que todos los fieles puedan tener una copia real a pequeña escala del Cristo del santuario de Santa Rita. Así AerariumChain permite crear impresiones 3D completamente fieles al original, además de cumplir su misión primaria: asegurar la monitorización del estado de conservación de la obra gracias a la imagen virtual única creada con este primer escaneo.
