¿Qué son los NFT? ¿Qué relación tienen con el arte? ¿Por qué son importantes para el arte tradicional? Aquí explicamos cómo AerariumChain une estos dos mundos, dando a los museos apoyo financiero y cultural a través de los NFT.
Según un artículo de la UNESCO, en 2020 los museos estuvieron cerrados una media de 155 días, con una caída de visitas de en torno al 70 %, mientras que en 2021 casi el 50 % de los museos atravesó un periodo de cierre total, con reducciones de ingresos que se tradujeron en recortes de salarios y despidos. Todo esto ocurría mientras una palabra nueva se abría paso en el mundo del arte, una palabra que transformaría los meses siguientes y acabaría cambiando el mundo del arte digital: los NFT.
Qué son los NFT
NFT significa non-fungible token, token no fungible, y es una de las palabras más usadas de los últimos meses. Para entender qué son los NFT conviene fijarse en la primera parte del nombre, no fungible, es decir, un bien que no puede replicarse ni sustituirse. Un ejemplo de bien fungible sería un billete de 10 euros, intercambiable por otro del mismo tipo sin diferencia alguna de valor. Una obra de arte, en cambio, es un bien no fungible: no puede intercambiarse por un objeto genérico del mismo valor (su gemelo idéntico). De ahí la gran diferencia entre los tokens digitales de las criptomonedas, como Bitcoin, y los NFT: estos últimos, al ser únicos, no se intercambian como monedas.
La característica esencial de los NFT es su unicidad. Simplificando, podríamos decir que son certificados digitales vinculados a un bien, digital o no.
Para funcionar, los NFT se apoyan en la blockchain, que actúa como un libro de registro digital: anota todas las transacciones mediante un código inalterable y permite consultar su historial en cualquier momento.
Con el desarrollo de Ethereum y la posibilidad de demostrar la posesión de algo intangible, se empezó a pensar que este principio podía aplicarse también al arte digital. La venta en marzo de 2021, por la casa Christie's, de la obra NFT Everydays: the first 5000 days de Beeple, artista digital estadounidense, por casi 70 millones de dólares, generó un interés mundial por los NFT ligados al mundo del arte. Ese momento marcó un punto de inflexión también para el arte material: muchos empezaron a preguntarse cómo desarrollar ese potencial ilimitado para el arte tradicional, y las propuestas llegaron de todas partes. En este escenario, AerariumChain ha formulado una respuesta específica, orientada a ayudar a museos y fundaciones a financiar su misión.
La obra de Beeple – Everydays: the first 5000 days

NFT de arte digital y arte físico
Lo digital no es nuevo en el mundo del arte: desde los primeros ordenadores, las obras tradicionales han ido apareciendo también en estos dispositivos y, en paralelo, han surgido obras puramente digitales. Pero ¿por qué tanto revuelo con los NFT?
Los NFT suponen un cambio de paradigma. Por un lado, pueden representar a todos los efectos un certificado de propiedad del archivo digital vinculado. Por otro, mediante los Smart Contracts pueden automatizar todo lo relativo a la ejecución de los contratos: el movimiento de los activos digitales, los pagos asociados, la verificación de los derechos de uso y el reconocimiento de regalías a quien corresponda (el museo y el autor, por ejemplo). Todo ello sin necesidad de terceros que actúen como garantes o ejecutores, porque es la propia tecnología la que garantiza la inmutabilidad y la seguridad de estas transacciones registradas en la blockchain. Eso sí, todo debe situarse en su campo de aplicación específico para aprovechar bien las posibilidades de esta tecnología.
En el mundo del arte podemos considerar dos grandes áreas de aplicación de los NFT: la del arte digital y la del arte físico.
Una de las mayores diferencias entre una obra digital y una física está, obviamente, en el modo de disfrute. Para una obra digital hace falta un dispositivo electrónico y acceso al contenido; para un bien físico se requiere normalmente la presencia de la persona para aprovechar al máximo la experiencia, aunque hoy estemos acostumbrados a disfrutar de una obra física en el mundo digital a través de su representación (una foto o un vídeo, por ejemplo).
Otro aspecto a considerar es el de la propiedad del bien y los derechos de explotación: en las obras digitales puede resolverse a menudo con una transacción en línea, mientras que en una obra física la transferencia de propiedad y derechos exige un tratamiento material del bien, logístico y conservativo.
Una obra digital se transfiere con más facilidad: sin terceros ni plazos largos. La cuestión de los derechos de los NFT no es secundaria, porque la mayor parte del arte tradicional son obras físicas cuya propiedad y derechos no pueden cederse; con un mercado NFT en rápida expansión, esta cuestión es cada vez más decisiva.
AerariumChain y los NFT
La idea de AerariumChain es unir el mundo eterno del arte tradicional con el potencial de los NFT. Al trabajar ya con obras de arte, AEC conoce los problemas de mantenimiento y restauración que agobian a los museos, sobre todo en lo económico. Los fondos destinados a los museos son cada vez menos y, con los cierres forzados por el covid, los últimos años no han sido fáciles.
Los NFTMicro de AerariumChain nacen con el objetivo específico de apoyar en el tiempo a los museos en su misión de preservar y hacer accesibles las obras, recaudando fondos tanto con la venta directa de NFT como con la contribución que llega a los propios museos por cada transacción en el mercado secundario.
El ejemplo clásico que ponemos: «en lugar de comprar un recuerdo en la tienda del museo, un producto a menudo poco sostenible porque se fabrica en países donde el trabajo no está protegido y con impacto en el medio ambiente, en ese mismo museo puedo comprar un NFTMicro de bajo impacto, que no contamina (usamos una blockchain verde) y destina el 100 % de la contribución al museo».
El punto de partida para AEC es su proceso de monitorización certificada de las obras: con el primer escaneo 3D certificado de una obra se crea su huella digital única, notarizada en blockchain. Esto permite asociar a la misma obra todos los escaneos que se hagan con el tiempo.
Es esencial para la monitorización de las obras y, además, utilísimo porque crea un vínculo directo y continuo entre la versión real y la digital, dando valor intrínseco a la información del NFTMicro.
Los NFTMicro de AEC tienen una finalidad muy concreta, y por eso solo pueden producirse para obras con huella digital certificada. Es precisamente el proceso de monitorización el que permite a quienes apoyan al museo comprobar que esos fondos se emplean correctamente.
NFTMicro y metaverso
En general, si crees que con un NFT compras los derechos de la obra, te equivocas en el 90 % de los casos. Y más aún si los NFT corresponden a obras expuestas en museos: la mayoría de las obras en exposición no pueden venderse, ni tampoco sus derechos, porque pertenecen a un Estado o a fundaciones.
Con el NFTMicro, AerariumChain ha trabajado en un tipo de NFT cuyo disfrute está pensado en torno a su propia imagen virtual, gracias precisamente al hilo directo que une el bien físico con su representación digital.
El valor reside en que los NFTMicro (o NFT de características similares) solo pueden emitirse una vez por obra.
Pero la pregunta que quizá te estés haciendo ahora es: ¿qué pasa si compro un NFTMicro?
La respuesta es casi demasiado simple: las imágenes virtuales únicas de AerariumChain se basan todas en el escaneo 3D de la obra. Imagina tener tu propia galería con tus obras favoritas, aquellas cuyos NFTMicro posees, y que esa experiencia cambie según el número de NFT que tengas de cada obra.
¿Y qué mejor manera de disfrutar de tus obras en 3D que a través del metaverso, que ya cuenta con 350 millones de usuarios en más de 45 plataformas? AerariumChain está trabajando justo en eso, y daremos más detalles en los próximos artículos.
El arte es un bien irremplazable que debe seguir a disposición de las generaciones futuras, y ese es el objetivo de AerariumChain: permitir a los museos financiar el cuidado y la restauración de sus obras.
