Un año lleno de exposiciones y eventos para volver a la vida, partiendo de la propia cultura, espera a las capitales italianas de la cultura 2023, Bérgamo y Brescia.
La cultura encarna una necesidad imprescindible, si no vital, para nuestro bienestar: por eso hay que apoyarla, cuidarla y darle cuerpo. Su promoción nos recuerda todo lo que un país como Italia puede ofrecer alimentando y satisfaciendo los cinco sentidos. Cada uno debe hacer su parte y añadir valor visitando y respetando los lugares de cultura de toda la península. Por eso, cada año el Ministerio italiano nombra a una ciudad «Capital Italiana de la Cultura», con el objetivo de sacarle el máximo partido, en términos sociales y económicos, apoyando y fomentando proyectos y actividades culturales.
Este año, por primera vez, dos ciudades comparten el título que volverá a hacerlas grandes después de las huellas de la pandemia: Bérgamo y Brescia. Para seguir creciendo juntas, este título reconoce su capacidad de renacer partiendo de su historia y su patrimonio artístico, para avanzar poco a poco pero con paso firme.
Exposiciones, eventos, museos renovados, naturaleza, teatro, monumentos por descubrir: todas las expresiones artísticas y creativas iluminarán estas capitales durante todo el año. Gracias a una cultura viva lograron un nuevo comienzo, y lo hicieron partiendo de sus raíces, sin olvidar nunca lo que siempre han sido, algo que ningún virus podría derribar.
El «espíritu» que habita en el patrimonio artístico se mostró en el momento más oportuno, para dar fuerza y recordarnos que la cultura tiene un valor y un poder capaces de resucitar no uno sino dos mundos, debilitados pero no abatidos por los acontecimientos, y mantenerlos vivos tras los tiempos más oscuros. El arte, si se cuida y se disfruta, nos recuerda que la belleza sobrevive a los acontecimientos y representa una victoria, un símbolo de resiliencia, una llamada a seguir viviendo persiguiendo el bien y la belleza.
#TheArtofForever
